Álava, País Vasco, España, Europa

Si quieres vivir sensaciones muy diferentes sin recorrer grandes distancias… ¡piérdete en Álava!, un territorio privilegiado.

Álava, 100% experiencia natural

Álava esconde rincones mágicos en los que respirar hondo, cerrar los ojos y abrir la mente y el corazón. Por eso, perderse es la mejor manera de conocerla. De los tres territorios que integran la Comunidad Autónoma Vasca, Álava es el que mayores rasgos diferenciales presenta. Una diversidad de paisajes ausente en Bizkaia y Gipuzkoa, unos monumentos históricos que reflejan su carácter de tierra de paso frente al mayor aislamiento de las tierras del Norte, un mayor peso del sector agrícola, otra estructura demográfica y hasta un clima distinto definen la atractiva singularidad del territorio alavés.

Durante siglos, las tierras alavesas han sido testigos del pasar de peregrinos y viajeros. Así, diversos pueblos y culturas confluyeron en Álava, y como prueba de ello, se conservan monumentos y edificios que dotan a esta tierra de un rico e importante patrimonio histórico. Entre las muchas construcciones históricas, debemos destacar el yacimiento romano de Iruña-Veleia. También son de especial importancia la calzada utilizada por los peregrinos que recorre la Llanada Alavesa (casco histórico de Agurain/Salvatierra), los abundantes restos prehistóricos de las zonas montañosas y los valles del sur, o las salinas blancas de Salinas de Añana, conocidas como el Valle Salado, una de las imágenes más sorprendentes de Euskadi.

Con la excepción de algunas localidades (Llodio, Amurrio…) y su capital, Vitoria-Gasteiz, la mayor parte del territorio alavés está compuesta por pequeñas poblaciones diseminadas, de carácter rural y escasamente pobladas. Gracias a ello, Álava cuenta con importantes espacios naturales, que por la escasa industrialización, se encuentran en buen estado de conservación. Son el parque natural de Valderejo, los espacios de Entzia e Izki (¡por supuesto!), las lagunas de Laguardia y los tres parques naturales que comparte con Gipuzkoa y Bizkaia: Gorbeia, Urkiola y Aizkorri.

El Valle Salado

La visita al Valle Salado es una experiencia que te permitirá conocer los secretos de la Sal de Añana desde diferentes facetas: la histórico-cultural, la natural, la productiva, la terapéutica y, como no, la gastronómica. Y es que la sal gourmet del Valle Salado ha seducido a los cocineros más reconocidos, que la están empleando en sus creaciones y en un menú muy singular que te está esperando. ¡Disfrútalo!

Tu introducción en el mundo de la sal comienza con una visita guiada al Valle Salado, candidato a Patrimonio Mundial de la UNESCO, en la que te explicarán su historia, su arquitectura y las peculiaridades geológicas y biológicas que hacen de este lugar un paisaje único en el mundo, reconocido internacionalmente. Tendrás la oportunidad de probar la salmuera (agua salada) que fluye por el complejo entramado de canales que abastece los pozos y podrás utilizar los medios y herramientas que emplean los salineros.

Formarás parte del proceso de cosecha y envasado de la sal, y disfrutarás de las propiedades terapéuticas de la salmuera en el Spa Salino al aire libre en el que puedes introducir pies y manos. Tras el relax, podrás degustar y adquirir las distintas variedades de sal gourmet que se producen en el Valle Salado. Planifica bien tu visita a esta bonita comarca del suroeste de Álava y aprovecha la oportunidad de conocer el Parque Natural de Valderejo y la Torre de los Varona (Villanañe).

El patrimonio de Álava es rico desde su prehistoria. Por su geografía encontrarás monumentos megalíticos que dejan buena muestra de los primeros pobladores, como los dólmenes de Aizkomendi, en Eguílaz, Sorginetxe, en Arrízala, y La Chabola de la Hechicera, en Elvillar. Destacan también las pinturas de las iglesias de Alaitza y de Gazeo, el Casco Viejo de Salvatierra, la torre de Mendoza… y ya en el medievo, sobresale el conjunto monumental de Quejana, que acoge el monasterio y el palacio de los Ayala, o los cascos amurallados de Labraza, Salinillas y Laguardia…